Mostrando entradas con la etiqueta Ansó. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ansó. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de octubre de 2012

Mesa d´os Tres Reis

Continuamos con otra ascensión a uno de los montes más importantes del Valle de Ansó persiguiendo nuestro objetivo de recorrer la mayor parte de lugares, cimas y rincones de este valle magnífico, pleno de espantabruxas, boiras, hermosas chamineras y gentes maravillosas.
Es uno de los montes míticos de nuestro Pirineo Occidental que hace muga con Navarra y con Francia.
Lo cierto es que el Valle de Ansó es uno de los valles pirenaicos más verdes y húmedos debido al buen número de precipitaciones que caen durante todo el año y por su carácter eminentemente atlántico. Pero este día, todo el valle estaba bastante seco y los prados verdes y frondosos de antaño, ahora casi eran amarillentas praderas casi sacadas de la estepa africana. El viento en sus fuertes rachas, arrastraba oleadas de polvo seco que hacían que tuvieras que cerrar los ojos. Y para muestra un botón. Esta es la foto del collado a 1990 metros de altura con la pirámide del pico Maz, Txamantxoia al fondo.

Collado de Petrechema.

Pero dejando a un lado esa pequeña decepción de encontrarme con una postal bastante poco corriente, la excursión fue magnífica y realmente dura. El refugio de Linza marca el inicio de la excursión a unos 1400 metros de altura. La ascensión hasta el collado quizás es la parte más hermosa, pues ésta se realiza por verdes praderas y exquisitos mantos de hierba verdes, ahora amarillentos, surcados por un sendero muy evidente y marcado. Esta primera parte de la ascensión se comparte con la subida a Petrechema.
Es a partir del collado donde la senda vuelve a descender ya con la perspectiva, a un lado del Petrechema y al otro de la Mesa d ós Tres Reis.
Parece que el sendero vaya a irse hacia otro lugar distinto al de la cima, cuando de repente vuelve a girar a la derecha para encontrarnos, media hora más tarde, con la Foya d´a Solana. Llevamos aproximadamente una hora y veinte de excursión y estamos extenuados. Hasta llegar aquí hemos intentado trotar por el monte, aunque más que trotar es un andar rápido solo aprovechado en los momentos de descenso, de allí que los tiempos sean algo inferiores a los que se harían caminando.


Indicaciones en a Foya d ´a Solana.

Unos veinte minutos después y tras ver en las indicaciones que todavía nos queda una hora y cuarenta y cinco minutos, es decir, casi la mitad de la excursión, topamos con la inmensa mole de la Mesa en todo su esplendor.

Cima de a Mesa.

Solo queda ascender todo esto. Bueno pues a por ello.

Divisamos la cima muy cerca.

Después de caminar y correr unos veinticinco minutos, hace su aparición de repente una zona de lapiaz, antes de afrontar la ascensión final. Debemos caminar con cuidado para evitar torceduras en los tobillos.
La imagen de la cima de la Mesa nos acompaña,  imponente, devolviéndonos continuamente a la realidad del duro tramo que nos queda.
A partir de aquí y tras salvar un leve descenso, estamos a 2180 metros, solo nos queda afrontar la dura parte final. Ésta, es la típica de todas las ascensiones pirenaicas en las que el predominan las rocas y desaparece por completo la vegetación.
Tras superar algunos tramos en los que es necesario trepar algo con las manos, divisamos la cima muy próxima. Ya estamos a 2290 metros. Solo nos queda el asalto final.
El camino se estrecha y la senda asciende casi vertical. Solo nos queda salvar un tramo en el que hemos de usar las manos para trepar. De repente, y tras salvar una especie de recodo, accedemos a la cima. En ella encontramos una réplica del Castillo de Javier. Es un momento magnífico. Parece que las líneas de las mugas de los tres reinos pasen por delante de la cara trazadas por cuerdas imaginarias sujetas en por las cimas de los montes próximos. Solo así podemos dejar libre nuestra imaginación y retroceder unos cuantos siglos atrás, cuando los reyes de Aragón, Navarra y Francia, debían reunirse en la cima para dirimir algunos tratados y Facerías. Aunque, que eso fuera así, parezca hasta difícil de imaginar.
Dejando a un lado estas cosas, quizás las imágenes desde lo más alto con el Circo de Lescún al fondo y el Lac de Lhurs son lo más sobrecogedor de una cima mítica e interesante.

Desde la cima con el Circo de Lescún al fondo.


Ruta ascensión Mesa d ós Tres Reis.

 

lunes, 30 de abril de 2012

Ruta Biniés Borda de Capeta, Biniés, pasando por el Cubilar y regresando por la Lurte.


Esta ruta es una de las más bonitas que puede hacerse por el monte de Biniés en el Valle de Ansó. Recorre parajes espectaculares de monte virgen y nada transitado que en algunas ocasiones se adentran en "pacos" verdes y frondosos por su orientación norte.


Las impresionantes vistas de la ruta, en su descenso con la Foz de Biniés al fondo son espectaculares.

La Canal de Berdún se abre al fondo del valle siendo la transición perfecta entre el Pirineo axial y las Sierras Exteriores de complejos conglomerados.

En esta ocasión hemos escogido la modalidad carrera para hacer la ruta, la cual tiene un desnivel acumulado de unos 700 m. La dureza de la misma prevalece a lo largo del recorrido por los senderos estrechos por los que transita, además de lo pedregoso del recorrido. En algunas ocasiones el sendero se hace inexistente, siendo necesaria la pericia y el conocimiento del terreno para orientarse.

No cabe duda de que el monte de Biniés, en el Valle de Ansó y el entorno de la Borda de Capeta, así como el sendero próximo al pueblo, el el entorno de la huerta de Paquito y la Lurte, nos deparan uno de los parajes más bellos y nada transitados.

















Siente la libertad más absoluta en este recorrido duro, pero divertido y desconocido.
Aquí os dejo el mapa para que disfrutéis de este maravilloso itinerario.

domingo, 14 de agosto de 2011

Biniés, Echo por el viejo Camino de Santiago.





La ruta Biniés Borda de Capeta Echo, discurre por todo el trazado del viejo ramal del Camino de Santiago en su variante GR 65 3.3. Se trata de la variante del camino que entra desde Francia por el Puerto de Palo y que descendiendo a través del Valle de Echo, discurre por el paraje de la Boca del Infierno para posteriormente adentrarse en la localidad de Echo.
Se trata de una ruta que recorre parajes únicos, de inigualable belleza y que se adentra en el interior de los montes de Biniés y de Echo, en el paraje conocido como Monasterio de San Julián y Santa Basilisa de Navasal, en las inmediaciones de la Borda de Marín. En su día ese vejo monasterio muy anterior a San Juan de la Peña, pasó a ser uno de sus dominios tal y como explica Anabel Lapeña en su obra San Juan d la Peña desde sus orígenes hasta 1515 editado por CAI. Es sin duda uno de los monasterios más antiguos del Viejo Aragón, cuando ni siquiera existía como principado y pertenecía a Pamplona, allá por el siglo XII.
Un poco antes de llegar al citado monasterio, evidente por estar en claro en medio de campos, se encuentra la Borda de Capeta. Se trata de una casa de monte en la que hasta hace relativamente pocos años todavía vivía una familia que cuidaba del ganado.
Si nos desviamos del recorrido, poco antes de llegar a la Borda subiendo desde Biniés, podremos visitar la Cueva del Moro situada en el Barranco Miguel o Barranco del Infierno. En este sentido ascendente desde Biniés y casi al inicio de la excursión, en un recodo del camino las vistas de la Foz de Biniés con las buitreras son espectaculares.
Dicen algunas leyendas, que por estos caminos ahora casi deshabitados y en desuso, Alfonso el Batallador, de mozo, vendría desde la vecina localidad de Siresa, próxima a Echo, hasta Biniés para escuchar algunas lecciones de gramática que se impartían en alguna de las salas de su castillo.
Se trata de una de las rutas más hermosas en las que deporte, historia y un poco de nuestro pasado se unen en un marco de incomparable belleza, la cual recorre longitudinalmente la Sierra de los Dos Ríos en la divisoria de los valles de Ansó y Echo.