domingo, 11 de septiembre de 2011

Los goznes del mundo giran.

Los goznes del mundo giran

Estos días, cuando se conmemoran aniversarios y celebraciones de dolor y duelo por los atentados del once septiembre de las Torres Gemelas de Nueva York, no dejan de suceder acontecimientos que no hacen sino ir en la misma dirección que parece que quedó marcada desde aquél fatídico día del once de septiembre de 2001

Y es que parece que los goznes del mundo están cambiando, y más al hilo de los acontecimientos en oriente medio que han llevado al asalto de la embajada Israelí en Egipto, uno de los aliados tradicionales de Israel en Oriente Medio.

Parece que todo se va al garete, motivado y movido por esa especie de odio hacia lo oriental que prevaleció después de los atentados de las Torres Gemelas, y que EEUU, Bush a la cabeza se encargaron de pertrechar y difundir a los cuatro vientos.

Dos guerras; Afganistán e Irak en sus haberes, miles de muertos y desplazados, grandes mentiras vertidas para con el mundo islámico y una división del mundo entre oriente y occidente, son lo que ahora se está cosechando, día a día, minuto a minuto en muchas partes del mudo. E Israel no es ajeno a ello, como gran aliado de esas políticas que se han encargado de infundir el miedo y no la comprensión, la concordia y la paz entre los países vecinos.

La primavera árabe ha irrumpido con fuerza durante estos primeros meses de 2011, lo que supuesto dar un paso adelante. Los movimientos y reivindicaciones de la gente de Egipto, Libia, Siria, no son en pro de una división mundial entre oriente y occidente, no son a favor de una radicalización del islamismo frente a lo que representa occidente en forma de guerra santa. Se trata tan solo de movimientos que piden a gritos libertad, justicia, e igualdad.

Parece que los goznes del mundo, que continua girando están cambiando. Y también parece que Israel sigue enrocada en sus políticas de difusión del miedo y de la desconfianza. La primavera árabe es una gran oportunidad para que muchos de los países antes dirigidos por dictadores, y aliados de occidente, ahora cambien de dirección y sean de nuevo aliados de occidente desde postulados de libertad, igualdad y justica. Esta es la ocasión y no se puede desaprovechar, pero parece que todavía hay algunos que se están encargando de desmontarlo todo o que se sentían más cómodos siendo amigos de dictadores sanguinarios.

http://www.elpais.com/articulo/internacional/ataque/Embajada/Cairo/crispa/relaciones/Israel/Egipto/elpepiint/20110911elpepiint_7/Tes

jueves, 8 de septiembre de 2011

"La muerte o antesala de consulta" de Víctor Orejudo.


La muerte o antesala de consulta.

De repente, aun sin despierto, siento un tránsito hacia ningún lado, idea de movimiento, de trasiego desesperado por la calle, solo, harapiento, deslucido el paisaje por árboles difusos, empujando un carromato de espigas sin grano, con un sombrero maloliente de alcohol y harapientos pantalones.

Sentado en el suelo, en pasaje grisáceo desvanecido por la mirada turbia, extendiendo la mano de las uñas llenas de mierda para recoger un céntimo en el sombrero agujereado que huele alcohol, de muchas noches, de otras personas.

Es en ese instante cuando, sentado en una acera destartalada de cualquier ciudad que se desvanece por momentos, recuerdo aquella calidez del hogar y una lágrima negra cae por la mejilla y llega al suelo provocando un socavón de olvido que engulle en agujero negro a todos los que por allí pasan.

Un sillón y la calidez del hogar, una luz clara y una voz femenina que escucha atentamente un poema; las dos miradas se entrecruzan apasionadas; el uno junto al otro. Los versos son desgarradores, decrecientes, de un solo instante, del solo instante que a veces lo es todo y casi siempre no es nada.

Es ese instante que lo es todo, del amor absoluto, del único amor, o de la antesala de la muerte; justo es en ese momento; no en vano el amor y la muerte no se hallan tan lejos el uno del otro.

La voz comienza a narrar, en medio del recuerdo desgarrado, de un único instante selectivo de la memoria, de uno de los segundos más bellos de un recuerdo despedazado ahora, un poema que se titula “la muerte o antesala de consulta” El poema es de Vicente Aleixandre de Pasión de la Tierra.


“Iban entrando uno a uno y las paredes desangradas no eran de mármol frío. Entraban innumerables y se saludaban con los sombreros. Demonios de corta vista visitaban los corazones. Se miraban con desconfianza. Estropajos yacían sobre los suelos y las avispas los ignoraban.

Un sabor a tierra reseca descargaba de pronto sobre las lenguas y se hablaba de todo con conocimiento. Aquella dama, aquella señora argumentaba con su sombrero y los pechos de todos se hundían muy lentamente. Aguas. Naufragio. Equilibrio de las miradas. El cielo permanecía a su nivel, y un humo de lejanía salvaba todas las cosas. Los dedos de la mano del más viejo tenían tanta tristeza que el pasillo se acercaba lentamente, a la deriva, recargado de historias.

Todos pasaban íntegramente a sí mismos y un telón de humo se hacía sangre todo. Sin remediarlo, las camisas temblaban bajo las chaquetas y las marcas de ropa estaban bordadas sobre la carne. “¿Me amas, di?” La más joven sonreía llena de anuncios. Brisas, brisas de abajo resolvían toda la niebla, y ella quedaba desnuda, irisada de acentos, hecha pura prosodia. “Te amo, sí, temblorosa, aunque te deshagas como un helado.” La abrazó como a música. Le silbaban los oídos. Ecos, sueños de melodía se detenían, vacilaban en las gargantas como un agua muy triste. “Tienes los ojos tan claros que se te transparentan los sesos.” Una lágrima. Moscas blancas bordoneaban sin entusiasmo. La luz de percal barato se amontonaba por los rincones. Todos los señores sentados sobre sus inocencias bostezaban sin desconfianza. El amor es una razón de Estado. Nos hacemos cargo de que los besos no son de biscuit glacé. Pero si ahora se abriese esa puerta todos nos besaríamos en la boca. ¡Qué asco que el mundo no gire sobre sus goznes! Voy a dar media vuelta a mis penas para que los canarios flautas puedan amarme. Ellos, los amantes, faltaban a su deber y se fatigaban como los pájaros. Sobre las sillas las formas no son de metal. Te beso, pero tus pestañas… Las agujas del aire estaban sobre las frentes: qué oscura misión la mía de amarte. Las paredes de níquel no consentían el crepúsculo, lo devolvían herido. Los amantes volaban masticando la luz. Permíteme que te diga. Las viejas contaban muertes, muertes y respiraban por sus encajes. Las barbas de los demás crecían hacia el espanto: la hora final las segará sin dolor. Abanicos de tela paraban, acariciaban escrúpulos. Ternura de presentirse horizontal. Fronteras.

La hora grande se acercaba en la bruma. La sala cabeceaba sobre el mar de cáscaras de naranja. Remataríamos sin entrañas si los pulsos no estuvieran en las muñecas. El mar es amargo. Tu beso me ha sentado mal al estómago. Se acerca la hora.

La puerta, presta a abrirse, se teñía de amarillo lóbrego lamentándose de su torpeza. Dónde encontrarte, oh sentido de la vida, si ya no hay tiempo. Todos los seres esperaban la voz de Jehová refulgente de metal blanco. Los amantes se besaban sobre los nombres. Los pañuelos eran narcóticos y restañaban la carne exangüe. Las siete y diez. La puerta volaba sin plumas y el ángel del Señor anunció a María. Puede pasar el primero”


Reflexión posterior al hilo de la lectura del poema “La muerte o antesala de consulta” de Vicente Aleixandre, del poemario Pasión de la Tierra, de Víctor Orejudo, poeta chileno, amigo de Roberto Bolaño, el cual aparece en el papel de “Miralles” en la película “Soldados de Salamina” de Davis Trueba, que adapta la novela de Javier Cercas del mismo nombre.

miércoles, 24 de agosto de 2011

José Luis Sampedro y Olga Lucas. Cuarteto para un solista.



José Luis Sampedro y Olga Lucas. Cuarteto para un solista.

Todavía recuerdo cuando estudiaba hace muchos años el COU en Huesca y mi profesor de latín, en algunas de sus excursiones por los cerros de Úbeda ya nos hablaba de la personalidad del economista José Luis Sampedro. Recuerdo que nos pasó para su lectura Las fuerzas económicas de nuestro tiempo, un trabajo en el que el autor ya comenzaba a mostrar su personalidad de “visionario” de la realidad económica, muy desligada y desmarcada de los estudios academicistas convencionales.

Hoy José Luis Sampedro, es con noventa y cuatro años una de las mentes más despejadas de la realidad en la que nos movemos, además de autor de numerosos ensayos y de obras literarias de referencia.

Destacada es su última obra Cuarteto para un solista, en la un viejo profesor anciano ingresado en un sanatorio reflexiona con la ayuda de uno de sus psicólogos el cual ejerce de confidente.

El libro se divide en seis capítulos donde los cuatro elementos; la tierra el aire, el agua y el fuego, viajan a Tombuctú, Tahití, Ginebra, Venecia y Knossos, lugares emblemáticos para cada uno de ellos, en los que disertarán sobre la realidad pasada de cada uno, sobre del mundo actual y también sobre lo que representan esas ciudades para la historia de la humanidad.

La estructura de la obra es la siguiente. Las disertaciones de los cuatro elementos son el caldo de cultivo de los relatos del viejo profesor, el cual deja para su lectura a sus confidentes dentro del sanatorio, su psicólogo y Melina, una enfermera ficticia con la que charla.


En Tombuctú los cuatro elementos, al amparo y a merced de las arenas del desierto, llevan a cabo una reflexión sobre el origen de los cuatro elementos sucedido en la ciudad de Tales por parte de Mileto o Émpedocles. La reflexión se centrará sobre las deidades de la época en la que la pluralidad de dioses cuasi humanos se compara hoy día con el traspaso de papeles, donde los hombres se llegan a creer dioses.

Si bien Tahití es otro de los puntos de unión de los cuatro, también la figura de Gauguin y su amada libertad buscada en aquellas tierras lejanas donde el paraíso siempre estaba en la otra esquina es el punto de reflexión sobre lo que es la libertad en estado puro y sobre lo que significa el hombre en su estado natural y el hombre reflexión en su sometimiento a la cultura a la tradición y a la imposición de los estados.

Es motivo de reflexión de nuevo el ser en la ciudad de Ginebra. El ser humano y la existencia del alma en esa doble dualidad con el cuerpo genera su conciencia y también dota al ser humano de una superioridad que malutiliza en contra un desequilibrio ecológico y natural insostenible que llega a originar guerras y catástrofes nucleares.

Si bien es Suiza una ciudad clave debido a lo que significa en la actualidad y donde el poder del dinero es muy importante ahora y también antaño. Será Calvino el que desde dentro de los valores de la moral católica pronunciará que el hombre que se enriquecía con su trabajo y su inteligencia era grato a los ojos de Dios. Se supone por lo tanto una sustitución de la moral y de Dios por el dinero.

También Ginebra es la ciudad de Rousseau el cual en su contrato social defendía la bondad del hombre por naturaleza pero que éste, finalmente, acaba corrompido por la civilización. Rousseau defiende la hermosa fuerza de la vida y el progreso en armonía y combate la soberbia y las falsas creencias. Justo lo contrario de lo que hacemos hoy.

Es en el capítulo de Venecia en el que los cuatro hablan del nacimiento de Europa como si del nacimiento y germinación de un árbol se tratase. Si bien las reflexiones comienzan ya en Creta con la cultura Minoica y preeuropea luego será Grecia y luego Roma con aportaciones valiosísimas por parte de pensadores y de filósofos los que contribuyan al nacimiento y crecimiento de ese nuevo árbol, el cual adquiere una dimensión extraordinaria hasta aproximadamente el siglo XV, época de colonizaciones y de expansiones hacia otros continentes. Será el poder del dinero con los metales y los minerales que venían de los nuevos lugares descubiertos los que van a torcer ese crecimiento armónico del árbol, desplazando la intensidad y la fuerza de la bondad humanas por el poder del dinero. Todavía los cuatro encuentran una vía de escape en el siglo XVIII con ideas como la del propio Rousseau o Voltaire, donde se esperaba lo mejor del hombre, pero ya todo es decrépito.


Pero es en knossos en donde se articula un verdadero mensaje de esperanza. Es el ser parte del cosmos el cual rige los todos los designios. Si hay cambios sustanciales, son parte de los cambios del ser y de su vida global. La existencia humana es una pequeña parte de esa existencia global.

Rechazo por lo tanto del antropocentrismo y la idea de barbarie como parte del proceso de metamorfosis. Pero la esperanza se halla en que tras tanto cambio negativo como posiblemente se aventura, se pueda alcanzar un uso humano de los seres humanos, por lo que todos y los jóvenes con esa energía y hacia ese cometido pueden y deben prosperar en el intento de un mundo mejor y más libre y con más libertades.

domingo, 14 de agosto de 2011

Biniés, Echo por el viejo Camino de Santiago.





La ruta Biniés Borda de Capeta Echo, discurre por todo el trazado del viejo ramal del Camino de Santiago en su variante GR 65 3.3. Se trata de la variante del camino que entra desde Francia por el Puerto de Palo y que descendiendo a través del Valle de Echo, discurre por el paraje de la Boca del Infierno para posteriormente adentrarse en la localidad de Echo.
Se trata de una ruta que recorre parajes únicos, de inigualable belleza y que se adentra en el interior de los montes de Biniés y de Echo, en el paraje conocido como Monasterio de San Julián y Santa Basilisa de Navasal, en las inmediaciones de la Borda de Marín. En su día ese vejo monasterio muy anterior a San Juan de la Peña, pasó a ser uno de sus dominios tal y como explica Anabel Lapeña en su obra San Juan d la Peña desde sus orígenes hasta 1515 editado por CAI. Es sin duda uno de los monasterios más antiguos del Viejo Aragón, cuando ni siquiera existía como principado y pertenecía a Pamplona, allá por el siglo XII.
Un poco antes de llegar al citado monasterio, evidente por estar en claro en medio de campos, se encuentra la Borda de Capeta. Se trata de una casa de monte en la que hasta hace relativamente pocos años todavía vivía una familia que cuidaba del ganado.
Si nos desviamos del recorrido, poco antes de llegar a la Borda subiendo desde Biniés, podremos visitar la Cueva del Moro situada en el Barranco Miguel o Barranco del Infierno. En este sentido ascendente desde Biniés y casi al inicio de la excursión, en un recodo del camino las vistas de la Foz de Biniés con las buitreras son espectaculares.
Dicen algunas leyendas, que por estos caminos ahora casi deshabitados y en desuso, Alfonso el Batallador, de mozo, vendría desde la vecina localidad de Siresa, próxima a Echo, hasta Biniés para escuchar algunas lecciones de gramática que se impartían en alguna de las salas de su castillo.
Se trata de una de las rutas más hermosas en las que deporte, historia y un poco de nuestro pasado se unen en un marco de incomparable belleza, la cual recorre longitudinalmente la Sierra de los Dos Ríos en la divisoria de los valles de Ansó y Echo.




sábado, 13 de agosto de 2011

Haruki Murakami Tokio Blues.

"Yo entonces tenía treinta y siete años y me encontraba a bordo de un Boeing 747(...) tras completarse el aterrizaje se apagaron las señales de prohibido fumar y por los altavoces del techo empezó a sonar una música ambiental. Era una interpretación ramplona de "Norwegian Wood" de los Beatles. La melodía me conmovió, como siempre. No. En realidad, me turbó, me produjo una emoción mucho más violenta que de costumbre(...)

Con estas palabras comienza una de las novelas más importantes de Haruki Murakami y de más éxito de ventas.
La novela es un flash back en el que Toru Watanabe protagonista de la obra recuerda un instante en el momento del aterrizaje de su avión en Alemania para retroceder a los años de jóvenes de la universidad.
Un interesante elenco de personajes guiados por Toru watanabe, el propio protagonista, el cual abandona la ciudad de Kobe para ir a estudiar a Tokio.


Murakami juega con los personajes desde el principio hasta el final, descubriendo a una inestable Naoko, bella, sensible y al mismo tiempo incapaz de enfrentarse a los problemas y a la vida misma. La vida de Naoko así como la de Watanabe van a estar marcadas desde el inicio por la muerte del novio de ésta, Kizuki, el cual va a determinar las vidas de ambos.
La novela pretende en todo momento un redescubrimiento y una búsqueda contínua de los personajes, los cuales pertenecen a una sociedad tradicional japonesa que hacia mitad de los años sesenta, es presentada con las revueltas estudiantiles en la universidad y tildada de falsa, hipócrita e inmovilista.
Es el germen de los dos personajes como Toru o Nagasawa, personaje que representa a las élites económicas e intelectuales de Tokio es precisamente el de una sociedad demasiado disciplinada y opresora que crea indíviduos que se deben a la tradición milenaria.
Ambos dos personajes, cada uno a su manera, no les importan las convenciones ni tampoco el qué dirán.
Otro personaje desatacado es Hatsumi, amiga de Watanabe de la universidad y compañera de éste en clase de Historia del teatro.
Watanabe se dará cuenta, que tras la muerte de Naoko con la que siente que tiene, además de atracción hacia ella, también un compromiso por la muerte del amigo de ambos, y tras desasirse de ese compromiso impuesto, la necesidad de continuar su amistad y su amor hacia la despreocupara pero feliz Hatsumi.
Estos dos personajes femeninos, se podrian establecer de un modo contrapuesto en la obra, reperentabdo la primera el amor no terrenal, el amor no existente frente a lo que representa Hatsumi que es el amor de corazón; el terrenal, y el de la amistad del día a día.
Una novela que se llena en ocasiones de interesantes pasajes eróticos, poco habituales en los novelistas europeos de éxito, y que ponen de manifiesto aspectos íntimos de las relaciones entre personajes, las cuales subyacen y traspasan en primer lugar el valor de la amistad para inmiscuirse en primera insntancia en el sexo como primera toma de contacto.

La novela se ha llevado al cine. Este es el trailer de la película.

viernes, 5 de agosto de 2011

Una realidad desconocida

Ved este vídeo de Arcadi Oliveres. No se trata de un visionario, sino que, aunque nos duela, analiza y disecciona algunos aspectos de la realidad que joden.

Estoy sorprendido porque parece que no todo el mundo está al tanto de lo que ocurre. Creo que es de sentido común que todo el mundo escuche la realidad, nuestra realidad analizada por Arcadi Oliveres.
Espero que os guste.